De paso por tierras castellanoleonesas, en la localidad burgalesa de Hortigüela, se encuentran a orillas del río Arlanza las ruinas del Monasterio de San Pedro de Arlanza. Fundado inicialmente como eremitorio en el año 912 (siglo X), su iglesia —hoy en ruinas— data del año 1080 (siglo XI). El conjunto, que combina los estilos románico y gótico, fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931.
Actualmente, es posible admirar los restos de su monumental iglesia, entre los que destacan los tres ábsides semicirculares con amplios presbiterios. También sobresalen la torre, levantada a finales del siglo XII, así como parte del claustro, la sala capitular y el óculo de doble abocinamiento situado en la parte superior del hastial del imafronte.


























